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Un jesuita aparece muerto de noche en una calle de La Mina, con diez puñaladas en el cuerpo. Se llamaba Lorenzo Santos y dedicaba sus días a sacar del pozo a chavales con problemas en un centro parroquial del barrio. La noticia conmociona a media Barcelona. Y entonces llega la autopsia con un dato que nadie esperaba: el sacerdote era alcohólico. Ese detalle, pequeño en apariencia, abre una grieta en la figura del cura ejemplar y convierte el caso en otra cosa.
La inspectora Petra Delicado llega a esa grieta en el peor momento de su vida. Acaba de perder a su marido, Marcos, en un accidente de tráfico que ocurrió justo después de una discusión entre ambos. No está triste a la manera clásica. Está furiosa. Y esa rabia se filtra en cada interrogatorio, en cada visita al barrio y en cada conversación con el subinspector Fermín Garzón, que esta vez tiene que hacer de compañero y de amigo a la vez.
El resultado es una novela policiaca que funciona en dos niveles. Por un lado, una investigación enrevesada que la propia autora ha definido como una de las tramas más complicadas que ha construido. Por otro, el retrato de una mujer que intenta mirar el dolor de los demás con ojos profesionales mientras el suyo le desordena la vida.
La Mina no es el Bronx
Las primeras sospechas apuntan a los chicos que pasaban por el centro parroquial. Es la lectura fácil, y la novela la pone sobre la mesa para desmontarla poco a poco. Giménez Bartlett ha explicado en varias entrevistas que eligió La Mina porque sus contactos en la policía le confirmaron que allí podía existir cierta ley del silencio, vecinos que no quieren meterse en problemas ni cargar con más estigma del que ya soportan. Pero también ha insistido en que el barrio no es el Bronx y que está lleno de familias trabajadoras y de inmigrantes asentados desde hace décadas.
Esa doble mirada sostiene la trama. Petra y Garzón entran en un territorio donde cada pista plantea una pregunta más incómoda que la anterior, y donde la Iglesia, como institución, prefiere resolver sus asuntos a puerta cerrada. La distancia entre la reputación pública del muerto y su vida privada se convierte en el verdadero motor de la investigación.
Una Petra viuda y más borde que nunca
Lo que distingue esta entrega de las anteriores es el duelo. La autora enviudó hace unos tres años y ha contado que escribió la novela desde esa experiencia. En una entrevista con El Correo Gallego lo resumía así: en lugar de tristeza, sintió enfado, «me enfadé por él», y Petra reacciona igual. Ese enfado la vuelve más cortante, más impertinente, y la novela no lo suaviza.
La reseñista Carmen Nicolás Martínez destaca precisamente que el duelo se trata «sin sentimentalismos fáciles», con fases reconocibles para cualquiera que haya pasado por una pérdida. El contrapunto lo pone Garzón. El humor negro entre los dos, marca de la casa desde el primer libro, sigue ahí y da respiros cuando la historia se oscurece. No hace falta haber leído toda la serie para seguir el caso, aunque quien conozca a la pareja desde antes notará mejor el cambio de registro en Petra.
Por qué merece la pena en audio
La edición de Planeta Audio es íntegra y la lee Rosa Guillén, que ya ha puesto voz a varias novelas de la serie en audiolibro. Eso importa más de lo que parece. Petra narra en primera persona y buena parte del encanto está en su tono: seco, irónico, a veces cruel consigo misma. Guillén conoce ese tono y lo mantiene sin caer en la caricatura, y marca con claridad los diálogos con Garzón, que son el alma de estos libros.
Son unas doce horas de escucha, lo normal para una novela de casi 450 páginas. El ritmo de la investigación, con muchas entrevistas y pocas persecuciones, encaja bien con la escucha en trayectos largos. Si el oyente llega nuevo a la saga, el audio es además una buena puerta de entrada: la voz hace el trabajo de presentar a los personajes sin que uno tenga que ponerse al día con más de una docena de libros.
Tres décadas de Petra Delicado
Alicia Giménez Bartlett nació en Almansa, Albacete, y publicó su primera novela en 1984. Pero su nombre quedó unido a Petra Delicado desde Ritos de muerte, en 1996, la novela que inauguró la serie policiaca más longeva de la narrativa española reciente. Fuera de la saga ha ganado los dos grandes premios comerciales del país: el Nadal con Donde nadie te encuentre y el Planeta con Hombres desnudos.
Petra y Garzón han protagonizado desde entonces más de una docena de novelas, con títulos como Día de perros, Nido vacío, El silencio de los claustros o Sin muertos, además de una adaptación televisiva en España con Ana Belén y Santiago Segura y otra en Italia. La propia autora ha dicho que cuando note que se repite mandará a Petra «al convento». Por ahora no parece que ese día haya llegado. Bajo el cielo infernal entró directa a lo más alto de las listas de ventas en papel y se mantiene entre los audiolibros más escuchados en España, así que la prueba gratuita de Audible es una forma razonable de comprobarlo.
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Duración aproximada: 11 horas y 58 minutos
Frecuencia: Audiolibro publicado el 2 de septiembre de 2026
Productora: Audible Publicidad en podcasts
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